sábado, 7 de junio de 2008

LOS CUENTOS DE CARVER




Estos cuentos me resultaron un poco raros, para el tipo de lecturas al que venía acostumbrada, son relatos un tanto particulares en cuanto a su dinámica literaria, tienen fragmentos como descolgados, como si fuesen hechos de una determinada manera para un tipo de lector especial. Por momentos me perdía en la lectura, no me resultaron atractivas y en ocasiones me aburrieron. Se que a todos no puede gustarnos todo, pero en este caso no fueron de mi agrado a diferencia de lo que me pasó con los cuentos de Salinger.

¿Por qué no bailas?

Una venta de jardín es lo que se deja entrever con las descripciones o el recorrido que se hace al comienzo “…los muebles del dormitorio, situados en la parte delantera del jardín… todo mostraba un aspecto muy semejante al que había tenido el dormitorio”
[1] Una parejita pasaba por allí, entraron y comenzaron a utilizar aquellos objetos, en un momento el dueño se acercó a ellos y les ofreció whisky, tomaron y al final terminaron bailando…
“La chica alargó el vaso y el hombre le sirvió whisky.
-gracias-dijo la chica-Muy amable.
Se te sube a la cabeza advirtió el chico-Se me está subiendo a la cabeza
….El hombre acabó su whisky y se sirvió otro. Luego encontró la caja de los discos”
[2]
El final deja como una encrucijada, con esto de que la gente mira, como si en la casa hubiesen pasado cosas y el vecindario esperara que pasara algo más.
Termina con la chica hablando “Se lo contó a todo el mundo. Tenía muchos más
detalles que contar, e intentaba que se hablara de ello largo y tendido. Al cabo de un rato dejó de intentarlo”
[3]

¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?

Una noche donde dos parejas amigas hablan de lo que es para ellos el amor, por un lado están Terry y Mel y por el otro Laura y Nick (el narrador). Terry cuenta del novio que tuvo antes de Mel, “Me arrastró por toda la sala tirando de mis tobillos. Y me decía una y otra vez: Te quiero, te quiero zorra”,
[4] que por amor casi la mata y a partir de allí se genera el debate del significado del amor. La conversación se dió en la cocina donde todos estaba bebiendo ginebra. Entre copa y copa la charla por momentos se ponía tensa. Mel insistió- “No interesa ese tipo de amor- declaró-. Si para ti eso es amor, allá tú”[5]. Nick cuenta lo que siente por su mujer, demostrándolo con gestos y mimos delante de sus amigos. Hicieron bromas y siguieron bebiendo “Mel abrió la botella y nos sirvió ginebra – Vamos, muchachos -intervino- Brindemos, quiero proponer un brindis.”[6]
El propósito del encuentro era tomar algo y después ir a cenar, la noche se extiende y se mezclan las historias, el alcohol, el cansancio. Se van quedando a oscuras y sin hacer ningún movimiento con una pregunta que queda flotando ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? El final “Oía los latidos de mí corazón. El latido de los demás. Oía el ruido humano que hacíamos allí sentados, sin movernos, ninguno lo más mínimo, ni siquiera cuando la cocina quedó a oscuras”
[7]





Una cosa más

Una familia, el esposo, la mujer y su hija. Entre ellos una historia del pasado que sale a la luz y genera una fuerte discusión “Me has hecho más que suficiente para que te recuerde- dijo Maxine”
[8]. Una noche cuando la mujer llega del trabajo encuentra a su marido borracho y maltratando a la hija de ambos, esto genera una discusión, en la que ella hecha de la casa a su marido. “L.D estoy harta. Y Rae también lo está. Y cualquiera que te conozca. He estado dándole vueltas. Quiero que te vayas de casa. Esta noche. En este instante. Ahora. Márchate de casa ahora mismo.”[9] Durante todo el relato parecieran que las cosas que no se dicen son aquellas que forman el pasado de esa familia y las reacciones violentas de la hija y la madre hacen quedar al hombre como el culpable de todo. Cuando el recoge todas sus pertenencias y se dispone a alejarse, se detiene “– Solo quiero decir una cosa más- empezó. Pero le resultó imposible imaginar cuál podía ser aquella cosa” [10]

En los tres cuentos de Carver el tema a tratar son las relaciones humanas, se mezclan las historias de pareja, familiares y en todas casualmente esta presente el alcohol, la noche y el misterio que las envueleve, tras frases incompletas o dichos no muy claros. Se dan a entender situaciones que no se aclaran en ningún momento, parecería que los finales quedan abiertos, a la interpretación del lector.




[1] CARVER, Raymond, “¿Por qué no bailas?, en De qué hablamos cuando hablamos de amor. Anagrama. Barcelona, 1996, Pág. 9
[2] Op .Cit. Pág. 13
[3] Op. Cit. Pág. 15
[4] CARVER, Raymond, “De qué hablamos cuando hablamos de amor”, Anagrama, Barcelona1996. Pág. 137
[5] Op. Cit. Pág.142
[6] Op. Cit. Pág 143
[7] Op. Cit. Pág 152
[8] CARVER, Raymond, “Una cosa más”, Anagrama, Barcelona, 1996, pág. 155
[9] Op. Cit. Pág. 154
[10] Op. Cit. Pág 157

UN ELEMENTO, EL AGUA


INVIERNO, SOLEDAD, LLOVIZNA POCO. FRÍO HÚMEDO, LLORA EL DOMINGO. VIA CALMA, NOCHE MOJADA.PAREJA CAÍDA, NUBES VIOLENTAS. INVIERNO, CASA SOLA, BOSQUE GRIS. FRIO HÚMEDO, CHARCO INTERIOR. LLANTO LARGO, LLUVIA INTERMINABLE. LLAGA QUEDA, GOTAS CANSADAS, AGUA TURBIA, DESPUES NADA...

jueves, 5 de junio de 2008

EL ESPACIO DEL CUENTO


No recuerdo bien la dirección, pero sí las características; antes de entrar al departamento debías cruzar un pasillo con baldosas amarillas y rojas, muy antiguas, la última puerta, más precisamente la tercera era la mía. Dentro estaba lo que desde hacía tres días era mi nuevo hogar, un antebaño a la entrada, de un lado la cocina y del otro el baño, en medio de ambos y a unos paso estaba la habitación principal, la única. Dentro del dormitorio, un colchón de dos plazas sobre el piso de madera, al costado y junto a una de las paredes una mesa plegable y dos banquetas de caña (regalo de mi mamá). En una esquina una pequeña radio con cassettera, siempre sintonizada en una sola emisora 106.3, corría el año 1992. Y mi vida de chica independiente recién empezaba. Por la ventana de la habitación a veces se filtraban frágiles rayos de sol, que iluminaban de a poco el simulado patio que se encontraba del otro lado. La cocina no tenía mucha importancia, estaba sombría y desabitada, solo había una mesada vieja y deteriorada, un anafe de dos hornallas prendido de una garrafa, ni mesa, ni heladera. No comía en ella, solo calentaba algo para tomar cuando sentía frío y no por que era invierno, el vacío del lugar y la soledad de esos momentos me hacían temblar. Durante un tiempo ese lugar fué solo para dormir, trataba de no estar sola allí, trabajaba de la mañana a la tarde, así que cuando salía iba a lo de mi mamá a tomar algo, me quedaba hasta la hora de la cena, comía y me iba caminado hacia mi casa, el recorrido siempre era el mismo, trataba de hacer que el camino se torne familiar, pero me costaba cada vez más y cuando llegaba el silencio se apoderaba de mi por unos minutos, prendía todas las luces y encendía la radio. De a poco fui llevando cosas que eran mías, recuerdos de mi familia, objetos que alegraban el lugar, esto aumentó las horas de estancia. A los pocos meses en la habitación ya había una cama y una mesa de luz, un espejo en el baño y la mesa plegable se traslado a la cocina, sobre ella un florero vacío. Los fines de semana eran interminables, las visitas eran pocas, la salida de mi hogar no había sido la mejor y muchos de mis amigos no entendían ciertas cosas. Llegó fin de año y por supuesto sola, la música era mí única compañía. Las cero horas del primer día del año 1993 había llegado y yo ahí, con una nueva vida, volviendo a empezar, me cansé de pensar esa noche y por momentos alguna lagrima rodó por mis mejillas como inaugurando el futuro y dejando atrás aquel pasado que tanto mal me había hecho.

miércoles, 4 de junio de 2008

NOTA DE LECTOR, SALINGER


“Un día perfecto para el pez banana”


En este cuento se dan dos historias paralelas, aunque parece obvio que si se trata de una pareja, por lógica hay dos personas y cada una con una vida independiente de la otra. Lo que la diferencia es que a primera vista no se sabe bien de quien hablan madre e hija. La historia número uno es la conversación de Glass , la madre con Muriel , la hija, la cual se torna larga y reiterativa con respecto a ciertos temas, relacionados con el hombre al que hacen referencia. “¿Dónde está? En la playa. ¿Solo? ¿Se porta bién en la playa?....Hablas de él como si fuera un loco furioso”
[1] Todo esto es parte del diálogo telefónico entre las dos. El tema gira en torno a como actúa él y el miedo que le genera a la familia que su hija se encuentre tan lejos, temiendo constantemente un suceso no deseado, referido a la conducta de su pareja.
La historia dos ocurre en la playa donde se encuentra Seymour con Sybil, hablan por un rato, van al agua juntos y él le cuenta relatos sobre los peces plátanos, pasan un buen momento, aunque en algunas partes del relato parecería que va a suceder algo imprevisto y desagradable, la sensación constante de inestabilidad por parte del joven “Tomó los tobillos de Sybil con ambas manos y empujó hacia delante”
[2]. El proceder y el dialogo a veces incoherente dan estas sensaciones. El final es totalmente inesperado, pero es donde las dos historias se juntan y concluyen trágicamente.


“El hombre que ríe”


La historia uno cuenta las aventuras de un grupo de chicos pertenecientes a una institución educativa, integrantes de una tropa similar a la que acá forman los boys scout al mando de un jefe que los dirige y acompaña en cada hazaña, juegos, paseos o campamento.
La historia dos es la que el jefe le cuenta a sus niños, es sobre “El hombre que ríe “, un cuento que apasiona a estos y esperan con ansias el momento del relato. Entre ambas historias aparece una mujer que cambia por un tiempo la actitud y las conductas de los chicos como las del jefe, es alguien que así como surgió de un día a otro, se fue sin dar explicaciones. “Se levanto de un salto, accionó la manecilla de la puerta y enseguida subió al autobús una chica con un abrigo de castor”
[3] Esa fue la primera vez que apareció en la escena y desapareció más tarde. “Abandonó el campo y empezó a corre por el caminito de cemento y siguió corriendo hasta que se perdió de vista”[4] Este cuento da cuenta de que no puede un relato mantenerse solo con dos historia que en medio surgen otras, no se si tan importantes o extraordinarias, pero que dan ciertos matices, que en su ausencia serían tal vez solo simplistas.


“Fotos”

En el cuento de Walsh se cumple otra vez lo que vengo notando desde que comencé a buscar en cada historia los dos supuestos relatos que existen según Piglia y que hasta ahora no pude, no es que no los encuentro, la realidad es que hay más de dos, en fotos se observa como protagonista a Mauricio “ El niño Mauricio Irigorri le tocaba el culo a la maestra…”
[5] y todo lo referido a su vida, pero entorno a esta giran la vida de Jacinto, de Estela su hermana, la del pueblo y lo que este comenta sobre los habitantes de este. “En el pueblo hay noticias, ¿no sé si conociste a esa chica que tomó el grado en vez de Estela? Bueno dicen que anda con M”[6].
M e costo un poco la lectura de este cuento, no se no encontraba el hilo de la historia al comienzo, me perdía por momentos, tal vez tiene que ver con el vocabulario utilizado, fue raro.

[1] Salinger, Jerome David, “Un día perfecto para el pez banana”, en Nueve cuentos, EE.UU., 1953. Pág. 6
[2] OP. Cit, Pág.10
[3] Salinger, Jerome David, “El hombre que ríe” en Nueve cuentos, EE.UU., 1953. Pág. 33
4 OP. Cit, Pág.36
5 Walsh, Rodolfo, “ Fotos”, en Los oficios terrestres, ediciones de la flor, Buenos Aires, 1996, Pág.21
6 OP.Cit. Pág.42

jueves, 29 de mayo de 2008

Dialogando con Piglia


En la tesis de Piglia se plantea la idea de que en cada relato se desenvuelven simultáneamente dos historias. “El cuento se construye para hacer aparecer artificialmente algo que estaba oculto” [1], algo curioso que me sucedió al leer el cuento que hice en el taller, es notar a través de la lectura del mismo como la historia se desdoblaba, por un lado era la nena hablando y contando lo que le iba pasando y lo que sentía en los momentos más críticos de la perdida y por el otro se iba construyendo en mi mente la situación de la madre buscándola desesperadamente. Toda historia sea friccionaría o real tiene muchas aristas que se entrecruzan, historias paralelas que se esconden detrás, pero que reaparecen con palabras, referencias o algo que se saca a la luz.
En “Un día perfecto para el pez banana” se marca muy bien en el comienzo la aparición de dos historias, la de la chica y la de aquel hombre del que habla la madre constantemente, sin nombrarlo ni decir lo que pasa con el, se cita y se mete en el relato, que más tarde toma forma haciéndose protagonista de la misma. “…el cuento moderno cuenta dos historias como si fueran una sola… La historia secreta se construye con lo no dicho, con el sobreentendido y la alusión”
[2]. Aunque creo que este género es diferente al de crónica, hay algo que los une y es esto de las diversas historia que se tejen en ellos, tuve la oportunidad de escuchar y leer diversas obras de compañeros y en la mayoría encontré mas de dos historias paralelas, algunas explicitas y otras aunque escondidas mostraban por debajo su existencia. La pregunta que quedaría por responder sería, ¿habrá solo dos historias? O simplemente las otras se toman como secundarias.
[1] PIGLIA, Ricardo, “Tesis sobre el cuento” y “Nuevas tesis sobre el cuento”, en formas breves. Temas, Buenos Aires, 1990
[2] OP. Cit. Pág. 2

martes, 27 de mayo de 2008

Un triste sueño...


“La perdí”


Ibamos caminado las dos solas, me lo había prometido mucho tiempo atrás. Caminamos sin hablar al principio, pero luego le conté algunas cosas mías. Compramos mucho, tomamos helado, en un momento mamá se alejo para llamar a casa, para decir que estábamos bien. Yo miraba una vidriera. De pronto oí una sirena y una ambulancia pasar a toda prisa, el sonido me aturdió por un momento, en eso busque con la mirada a mi mamá, porque el ruido me asustó un poco. Miré en todas direcciones, pero no la vi, solo veía gente pasar a mi lado. Después de unos minutos, todo era silencio a mí alrededor, estaba sola y muy asustada. Las lágrimas empezaron a caer por mis mejillas, de a poco comencé a llamarla casi sin voz, no podía emitir ningún sonido, y de repente solté un grito, grite y corrí llamándola. No entendía porque nadie se me acercaba, era como si nadie me viera, ni me escuchara, todos caminaban sin parar. No sabía donde estaba, caminé sin rumbo, mirando a cada mujer que pasaba a mi lado, tratando de ver en sus rostros la cara de mi mamá. La tristeza me inundó y no podía contener el llanto. ¿Por qué no te unís a la multitud? - me dije, tal vez esta entre ellos, en medio de esas personas, buscándote como vos a ella. Casi sin fuerzas, con una tristeza que me golpeaba el corazón, camine entre la gente, pero no reconocí a nadie. Mamá no estaba allí, el día se empezó a apagar y la calle estaba desierta. Estaba sola. En ese instante me sentí retirada de todo y de todos, lejos de mi familia, de mi casa, de mi vida, había perdido a mí mamá…

jueves, 22 de mayo de 2008

Crónica, mí manera de hacerla!!!!

Después que la profe dio la consigna sobre la nota de investigación, me di cuanta que lo que más queria es hacer una sobre la vida y el proyecto de mi entrevistada. Es tan importante lo que esta haciendo con un grupo de amigas, en este caso todas narradoras. El proyecto se llama " RED DE MUJERES QUE TIENE ALGO PARA CONTAR" y como el nombre lo indica escuchan a las que quieren hablar, de sus vidas, de sus dramas, de los que les pasa dentro de una sociedad machista. Lo primero que me asusto es tener que entrevistar a todas las protagonistas, ya que cada una tiene sus propios proyectos, trabajos, talleres y giras por el país y las afueras, por todo esto se me torno muy dificil hacer el encuentro. Pero todo salio bien y hasta me quedé con vivencias que de otra manera no hubiese experimientado. Cuando tuve todo el material, entrevistas, historias y la experiencia de ver en vivo un de los encuentros con esas mujeres que cuentan, ahí recien comencé con el armado de la crónica, tuve en cuenta a todos los autores que leimos y también la estructura de las crónicas leidas y lo que más me ayudo, tal vez por ver que la desorientación o las dificultades no solo es para improvisados, digo esto por que al leer a capote sentí esto, me gusto leer " MUSICA PARA CAMALEONES" más presisamente el prefacio, me re sirvió. Lo que entregué fue lo mejor que pude hacer, espero que haya estado bién, antes de imprimirlo se lo leí a varias personas, por telefono, lo mande por mail y se lo leí a mi familia que son los únicos que no me mienten, en cuanto a las criticas, jaja.