lunes, 30 de junio de 2008

EL ENSAYO FINALLLLLLLLLLLLL






Ensayo:

El diario de la vida


Un diario de escritor. Será… ¿de la vida?, se encuentra a veces sobre un papel, en la mente, en el corazón o quién sabe donde. En sus páginas tal vez haya algunas letras, varias palabras, una historia, que a veces perturba los pensamientos, cambia las situaciones y ayuda a tomar decisiones.
Mi caso es un tanto particular, la escritura, me llevó en ocasiones a acercarme a las personas y en otras a alejarme para siempre.
Fueron mis primeras palabras escritas, la de todo niño (papá, mamá, casa…) y desde allí surgieron muchas más, infinitas posibilidades para juntar, asociar y armar algo que sirva para comunicar. Esto valió, para expresarme, para contar lo que me pasaba, para transmitir lo que sentía, aquello que frente a otro estaba callado y en silencio.
Todos los intentos de crear una historia, caían en lo mismo, mi historia personal, usando seudónimos o personajes inventados, la realidad era la mía, el cuento era biográfico. En su prefacio, Capote dice “… yo no lo sabía. Escribí relatos de aventuras, novelas de crímenes, comedias satíricas, cuentos que me habían referido antiguos esclavos y veteranos de la Guerra Civil. Al principio fue muy divertido. Dejé de serlo cuando averigüé la diferencia entre escribir bien y mal; y luego hice otro descubrimiento mas alarmante todavía: la diferencia entre escribir bien y el arte verdadero; es sutil, pero brutal”.
[i]
Esto de escribir bien es el problema, saber donde va cada frase, la forma de armar las ideas, y decirlo sin herir susceptibilidades. Por el otro lado está la estructura de la sintaxis, la ortografía y la gramática. El acomodar párrafos, no repetir términos y encontrar el significado específico de estos para dar a entender lo que quisimos decir y no se interprete de otro modo. Es difícil saber hasta donde es uno capaz de juzgar el trabajo que hace, reconociendo que son los otros lo que deben hacerlo, los que tiene autoridad.
Como dice Cassany “En la escuela nos enseñan a escribir y se nos da a entender, más o menos veladamente, que lo más importante –y quizá lo único a tener en cuenta- es la gramática. La mayoría aprendimos a redactar pese a las reglas de ortografía y de sintaxis. Tanta obsesión por la epidermis gramatical ha hecho olvidar a veces lo que tiene que haber dentro: Claridad de ideas, estructura, tono, registro, etc. De esta manera, hemos llegado a tener una imagen parcial, y también falsa, de la redacción.”
[ii]
Esto de escribir… a veces pasa por simple sensiblería o timidez, se censuran ciertas cosas de solo pensarlas, tal vez por que son propias y no negociables. Hoy sigo buscando cómo y de qué manera redactar sin involucrarme íntimamente con la historia, sin conmoverme al escribir, de alguna manera sin dejar que sea yo la que siempre este dentro y pueda comunicar desde otro lugar. Siendo neutral. El camino de escribir forma parte de la vida, por eso el día a día de este diario, es propio de todo aquel que cree tener un poco de escritor dentro suyo. Y soltar las emociones como fluyan, sin restricciones y con el corazón.

Solo queda saber:
¿Los sentimientos pueden contarse con palabras?
¿Podrá el otro entender esas sensaciones?
¿Existirá el estilo para expresarlo todo?
Benjamin enuncia: “Porque si se puede reproducir una historia preservándola de explicaciones, ya se logró la mitad del arte de narrar”
[iii] . Esto es el arte de contar, permitirse jugar con las experiencias, sin dar explicaciones.

Me dijeron una vez, que no se llevan bien la oralidad con la escritura, pero así y todo comparte sus dichos. “Se dice de una manera y se escribe de otra”, me repetían.
Por eso por cada nota hecha, por cada trabajo ha entregar , hubo miles de borradores, bollos de papeles regados por el suelo, probando palabras, cambiando frases, ensayando un nuevo perfil, sustituyendo por sinónimos y agregando o extrayendo partes.. Diciendo de costado, pero firme a la vez, aclarando a veces y enredándome otras.
Es complejo contar; nos hay recetas, ni nada establecido para seguir por una vía. Se puede escribir mucho y no estar diciendo nada o sencillamente con solo dos palabras llegar al corazón. Las palabras tienen magia, conquistan, emocionan, consuelan, acarician y en ocasiones provocan hasta una sonrisa. Otras veces la fantasía se aleja, cuando estas mismas palabras, anuncian despedidas, hieren, producen desconsuelo, te enfrentan o rechazan.
“Lo que se dice se lo lleva el viento”, dice el dicho, pero lo que está escrito perdura mucho más allá. Para Benjamin “El relato no se agota, sino que almacena la fuerza reunida en su interior y puede volver a desplegarla después de largo tiempo”.
[iv] Por eso cada cuento es un tesoro que sale de uno, para transmitir, viajar, persistir, conectarnos con los otros y si esto parece un juego; entonces, juguemos, soñemos a ser grandes o volver a la infancia. Que la nostalgia nos sacuda y los recuerdos revivan. En cada historia hay alguien que quiere hacerse oír, que pide la palabra, para imaginar y dejarse conmover.
Una colección de palabras pueden hacer a un relato y el juego con ellas formar una historia, de algo similar habla Calvino cuando dice “Como toda colección, también ésta es un diario de viajes,… diario de sentimientos, de estados de ánimo, de humores…o quizá solo diario de esa oscura manía que nos impulsa tanto a reunir una colección como a llevar un diario, es decir, la necesidad de transformar el transcurrir de la propia existencia”.
[v] La escritura es la realidad hecha ficción, es una poesía, una canción, el comienzo de una película. “…escribir es un viaje, una odisea, un descubrimiento, porque nunca estoy seguro de lo que voy a encontrar” [vi] dice Gabriel Fielding.

Al fin y al cabo ¿Qué es esto de escribir? ¿Lo que somos? ¿Lo que deseamos ser? A medida que crecemos el arte de escribir se va perfeccionando. Es primero la escuela, la familia, la calle, los amigos y los contactos los que nos invitan a comunicarnos oralmente y también en forma escrita. Comenzamos con pequeñas historias, poemas, la primera carta de amor, así la carrera de escritores de la vida despega y algunos lo plasmamos en cuadernos, en hojas, en pequeños retazos de papel, donde las ideas son nuevas, originales y nuestras.
Habría que tener en cuenta que la interpretación debe ser lo más fiel posible a lo que se quiere enunciar, respetando las normas. Estas se basan en la convención establecida para que cualquiera entienda de que se esta hablando. Pero lo más importante trata sobre las verdades o pequeñas mentiras que están en cada uno antes de ir al papel. Disfrazadas, camufladas, que representan lo que queremos escuchar o leer a veces; lo bueno, lo agradable, lo real, siendo de vez en cuando testimonial, aquello que aún nos duele, pero se quiere manifestar.

El diario de escritor es algo que forma parte de mí realidad, pero del que no tenía conciencia, hasta ahora, él muestra mi perfil y lo que en verdad soy. Espero que crezca de aquí en más, porque lo busqué, y sé que me sirve de sostén, de compañero, me da la sabiduría de discernir, de investigar, de ver mucho más allá y de pensar que puedo dar aún más…

La paradoja era reconocer hasta donde un diario reproducía la realidad de uno mismo y se tornaba privado; pero por el otro lado ¿cuándo se convertía en un diario de escritor? Contando no solo lo propio, sino también el esfuerzo y el trabajo de lo escrito, los múltiples intentos de hacerlo mejor, de construir la ficción y de aprender a contar la realidad.

El hacer un diario, implica la novedad, la observación constante, las curiosidades, las reflexiones, que van dejando huellas en todo aquel que se topa con este o simplemente recrea un momento que luego se llena con otro suceso y se convierte solo en un recuerdo.
Queda la incógnita y la búsqueda de lo intangible e inherente que existe dentro del hecho de hacer o tener un diario. Sea de escritor o intimo, este se va proyectando sobre lo vivido, lo que nos rodea, manejando la evolución de la propia escritura.


¿Quién puede decir cuándo se es un buen o mal escritor?
¿Qué escritor no pone en lo que hace parte de su historia?
¿Podrá el lector interpretar lo que el autor quiere decir?
O simplemente ¿Se hace lo mejor que cada uno puede dar?

Si esto se cumple solo en una parte, el diario de escritor puede seguir construyendo un camino de libertad que solo las palabras pueden lograr.






























CITAS BIBLIOGRAFICAS:

[i] CAPOTE, Truman, en Prefacio de “ Música para camaleones”
[ii] CASSANY, Daniel, en “ La cocina de la escritura”
[iii] BENJAMIN, Walter
[iv] BENJAMIN, Walter
[v] CALVINO, Italo, en “ Colección de arena”
[vi] FIELDING, Gabriel,

viernes, 20 de junio de 2008

LOS COMIENZOS DE MI ENSAYO


Ensayo: “Diario de escritor”


¿Un diario de escritor? Será… de la vida, sobre un papel, en la mente, en el corazón o quién sabe donde. En sus páginas tal vez haya algunas letras, varias palabras, una historia, que a veces perturba los pensamientos, cambia las situaciones y ayuda a tomar decisiones. Mi caso es un tanto particular, la escritura, me llevó en ocasiones a acercarme a las personas y en otras a alejarme para siempre. Fueron mis primeras palabras escritas, como la de todo niño, mamá, papá, casa y de ahí surgieron muchas más, infinitas posibilidades para juntar, asociar y armar algo que sirva para decir. Esto me sirvió para expresarme, para contar lo que me pasaba, para transmitir lo que sentía, aquello que frente a otro estaba callado, en silencio. Todos los intentos de crear una historia, caían en lo mismo, mi historia personal, usando seudónimos o personajes inventados, la realidad era la mía, el cuento era biográfico. En su prefacio, Capote dice “… yo no lo sabía. Escribí relatos de aventuras, novelas de crímenes, comedias satíricas, cuentos que me habían referido antiguos esclavos y veteranos de la Guerra Civil. Al principio fue muy divertido. Dejé de serlo cuando averigüé la diferencia entre escribir bien y mal; y luego hice otro descubrimiento mas alarmante todavía: la diferencia entre escribir bien y el arte verdadero; es sutil, pero brutal”. Esto de escribir bien es el problema, hasta donde es uno capaz de juzgar el trabajo que hace, son los otros lo que deben hacerlo, los que tiene autoridad para esto. Me pasa por simple sensiblería o timidez, quizá censurar ciertas cosas con solo pensarlas, tal vez por que son propias, no negociables y no encontré la forma de expresarlo en palabras. Todavía sigo buscando como y de que manera. ¿Será que los sentimientos pueden contarse? ¿Podrá el otro entender las sensaciones? ¿Existirá el estilo para expresarlo todo? La cuestión es escribir desde otro lugar, donde no haya compromiso o mejor dicho donde uno no se sienta vulnerable, ni expuesto ante los demás. “Porque si se puede reproducir una historia preservándola de explicaciones, ya se logró la mitad del arte de narrar” Walter Benjamin. Sería muy bueno poder llegar a esto.
Me dijeron una vez, no se llevan bien la oralidad con la escritura, pero así y todo comparten sus dichos. Se dice de una manera y se escribe de otra, me repetían. Por eso por cada nota hecha, por cada trabajo ha entregar , hubo miles de borradores, bollos de papeles regados por el suelo, probando palabras, cambiando frases, ensayando un nuevo perfil, sustituyendo por sinónimos, agregando o extrayendo partes.. Diciendo de costado, pero firme a la vez, aclarando a veces y enredándome otras. Es complejo contar, nos hay recetas, ni nada establecido para seguir el camino, se puede escribir mucho y no estar diciendo nada o sencillamente con solo dos palabras llegar al corazón. Las palabras tienen magia, conquistan, emocionan, consuelan, acarician y en ocasiones provocan hasta una sonrisa. Otras veces la fantasía se aleja, cuando esta mismas palabras, lo que anuncian son despedidas, heridas, desconsuelo, te enfrentan o rechazan. A lo que se dice se lo lleva el viento, pero lo que está escrito perdura mucho más allá. Para Benjamin “El relato no se agota, sino que almacena la fuerza reunida en su interior y puede volver a desplegarla después de largo tiempo”. Cada cuento es un tesoro que sale de uno para transmitir, viajar, persistir, conectarnos con los otros y si esto parece un juego, entonces juguemos, soñemos a ser grandes o volver a la infancia, que la nostalgia nos sacuda y los recuerdos revivan. En cada historia hay alguien que quiere hacerse oír, que pide la palabra, para hacer y dejarse conmover.
Una colección de palabras pueden hacer a un relato y el juego con ellas formar una historia, de algo similar habla Calvino cuando dice “Como toda colección, también ésta es un diario de viajes,… diario de sentimientos, de estados de ánimo, de humores…o quizá solo diario de esa oscura manía que nos impulsa tanto a reunir una colección como a llevar un diario, es decir, la necesidad de transformar el transcurrir de la propia existencia”. La escritura es la realidad hecha ficción, es una poesía, una canción, el comienzo de una película. Para Gabriel Fielding “…escribir es un viaje, una odisea, un descubrimiento, porque nunca estoy seguro de lo que voy a encontrar”
Al fin y al cabo ¿Qué es esto de escribir? ¿Lo que somos? ¿Lo que deseamos ser? Escribir y hacerlo bien es usar todas las reglas gramaticales, de cohesión y coherencia, teniendo en cuenta que la interpretación sea lo más fiel posible a lo que se quiso expresar, deben respetarse dichas normas. Estas se basan en la convención establecida para que cualquiera entienda de que se esta hablando. Pero lo más importante trata sobre verdades o pequeñas mentiras que están en cada uno antes de ir al papel, disfrazadas, camufladas que nos cuentan lo que queremos escuchar a veces, lo bueno, lo agradable, alejándonos de lo real, lo testimonial, lo que aún nos duele, pero que igual buscamos por todos lo medios posibles darlo a conocer. El diario de escritor fue en primera medida solo una consigna, que sigue acá, que muestra mi perfil y lo que en verdad soy. Que espero crezca de aquí en más y que con el paso del tiempo no sea el recuerdo de una materia, sino el comienzo de algo que siempre busqué, teniendo la sabiduría de discernir, de investigar, de ver mucho más allá y de pensar que puedo dar aún más…

PREPARACION PARA EL ENSAYO

El tema: “Diario de escritor”

Los autores que voy a citar y tomar como ayuda son:

- Truman Capote
- Cassany Daniel
- Benjamin Walter

Me gusta escribir y poner en ello todo lo que puedo dar en cuanto, a lo que se o lo que siento, me costo mucho al comienzo, aunque de chica empecé a leer así como a redactar lo que me iba pasando. No tengo problemas en la parte oral, a veces escribir como lo iba diciendo fue todo un desafío, las ideas fluían y era como que se escapaban y no podía retener a veces aquellas que sabia podían servir para una historia o para llegar a alguien que lo necesite. M e pasa hasta el día de hoy esto de escribir para los demás, para ayudar a alguien, para dar consejos o simplemente para dar ánimo cuando este se fue del otro.
M e encantó leer a Cassany, por todos los consejos y trucos que da para redactar correctamente en esa “Cocina de la escritura”, para empezar con este arte que es el de escribir. Me identifiqué con Capote en lo que expresa en su prefacio de “Música para camaleones”, donde cuenta como comenzó con esto de escribir historias, cosas que le pasaban, que veía, algo que parece se repite en todo aquel que quiere incursionar en este arte.

Me hice varias preguntas sobre qué escribir, cómo y porqué

-¿Llegará mi escritura al corazón de alguien?
- ¿Se podrá plasmar las emociones en un papel?
- ¿Es lo que escribimos, lo que somos?
- Es un viaje de ida ¿tendrá regreso?
Me olvidaba tenga anotadas un par de citas de Benjamin que me sirvieron para darle forma a este trabajo. Ensayo me suena a muy grande, por ahora solo es un trabajo.

LAU


viernes, 13 de junio de 2008

Los oficios terrestres...

“La sociedad nos amaba, un poco abstractamente es cierto, pero eso porque nosotros éramos muchos, indiferentes y grises, nuestros padres anónimos y dispersos, y en fin, porque nadie sino ella pagaba por nosotros. Pero el amor existió, y de ahí que las Damas en persona vinieran a celebrar con nosotros el día del Cuerpo de Cristo…”[1] El relato de este cuento tiene todas las notas de la mirada infantil, de una vida en un colegio pupilo, de una realidad no muy normal. Con mandatos de responsabilidad que pocas veces son para niños de esta edad en el ámbito de una familia, pero que en esta época y en este lugar era lo debido. Se llevaba la mejor parte el que era más listo o al que le caía la suerte. “Dashwood estaba gordo. Su último oficio terrestre había consistido en servir durante un mes la mesa de los maestros, que era una mesa poblada y diferente donde pudo - a costa de perder el fútbol después del almuerzo y el recreo después de la cena – devorar monumentales guisos, conocer exóticas salsas y hasta embriagarse a medias con largos y furtivos tragos de vino…”[2]
El cuento relata el camino que hacen los chicos llevando un cajón con los desperdicios de la gran fiesta, la que se hacia una vez al año y de la que ellos disfrutaban por la comida que se servía, en sus cabecitas los pensamientos de dolor, angustia, resentimiento y soledad los inundaban, con ganas de salir de todo aquellos, de aquello que no era vida. “… el pequeño Dashwood no miró siquiera al Gato sino que empezó a alejarse de él y del basural y del colegio. Sin prisa entre los tardíos visitantes de la niebla que un viento repentino disipaba a su alrededor, dejando atrás las apacibles vacas, hacia una franja del cielo que se iba volviendo azul en la distancia….no había ningún camino a la vista pero sabía que se estaba alejando para siempre”
[3]
Un cuento que entre lo poético o novelero tiene arraigada la realidad.

[1] WALSH, Rodolfo, “Los oficios terrestres” en Un kilo de oro, Ediciones de la Flor, Buenos Aires, 1987. Pág., 54
[2] Op.citp. Pág. 60
[3] Op.citp. Pág. 67

jueves, 12 de junio de 2008

REFLEXION SOBRE EL GENERO NARRACION

La narración es un relato de experiencias donde se incluye el conocimiento del autor sobre un tema específico. Donde la libertad se da en cada párrafo, pues los sucesos irreales o maravillosos pueden aparecer en cualquier momento. Las narraciones no tienen una estructura definida, poseen descripciones, relatos, melodías. En ocasiones el narrador forma parte de la historia y en otras esta fuera de ellas. “Los actores, las acciones, los objetivos, los instrumentos, el medio en el cual se mueven, son componentes básicos de la estructura narrativa”[1]
Las narraciones pueden ser orales o escritas, las primeras generalmente son relatos que fueron transmitidos tradicionalmente, dados a través del tiempo, de boca en boca. La mayoría de los cuentos eran de hadas, brujas y hechiceros, la literatura infantil estaba plagada de hechos crueles y violentos. Con el tiempo esto fue modificándose y se crearon nuevas versiones de historias clásicas. “Umberto Eco postula la existencia de un pacto ficcional, que autor y lector de ficción suscriben, en virtud del cual el lector acepta que lo que se cuenta en el texto son hechos imaginarios, pero no son mentiras”[2] La narración es parte de las personas, a edad temprana los relatos surgen espontáneamente, son los niños los que empiezan recreando historias inventadas, fantásticas, desde su imaginación y más adelante llegando a la adolescencia son éstos los que escriben largos relatos de aventuras, romances y primeras historias de vida. Narran en forma oral o escrita la vida como cuento.
“Este proceso de construcción de la realidad es tan rápido y automático que muchas veces no nos percatamos de él y lo redescribimos con shock de reconocimiento o nos negamos a descubrirlo exclamando <>”
[3]
“Narrar una historia ya no equivale a imitar a ser como aquellas es, sino a ver el mundo tal como se encarna en la historia”
[4]
“El cuento moderno es de arte absolutamente personal. Es un género literario lo mismo que otro cualquiera. Cada cuento pertenece exclusivamente a su autor como pertenece la novela, el drama o el soneto que haya escrito”
[5] Las historias de las narraciones cambian según las épocas, existen aquellas con tramas tradicionales, históricas, las fábulas, los mitos, cuentos reales o maravillosos. Están impregnados de sensaciones, de sentidos, metáforas y elementos que los vuelven atractivos. Dentro de estos se narra una historia central y otra que se advierte y parece escondida, como dejándose descubrir de a poco. “La historia secreta se construye con lo no dicho, con el sobre entendido y la alusión” [6] Las narraciones quedan, sobreviven a la tiempo, de adaptan, se transforman pero siguen vivas en chicos y grandes, se recuerdan, se cuentan, mientras haya vida los cuentos serán los que nos hagan viajar, cantar, soñar, reír o llorar, solo ellos tiene tanto poder como el de una canción que es una historia con música. “…. Provocar sorpresa y reflexión. Se asemeja a las semillas de grano que, encerradas en las milenarias cámaras impermeables al aire de las pirámides, conservaron su capacidad germinativa hasta nuestros días”[7] La narración es algo que seguirá persistiendo en cada uno durante toda la vida dejando huellas que solo percibe el que ha pasado por la experiencia de la lectura o la escucha de esta.

[1] ALVARADO, Maite y YEANNOTEGUY Alicia; en “ La escritura y sus formas discusivas” Cap 3 La narración; Eudeba; Buenos Aires, 1999, Pág.38
[2] Op.citp. Pág. 50
[3] BRUNER, Jerome, en “La fabrica de historias”, Los usos del relato, Fondo de cultura económica, México, Pág., 22
[4] Op.citp. Pág. 45
[5] REST, Jaime en “ El cuento tradicional y moderno” Editores de America latina, Buenos Aires, 1998, Pág. II
[6] PIGLIA, Ricardo, en “Formas breves”, Tesis sobre el cuento, Grupo editorial SRL, Buenos Aires, 1999, paga 96
[7] BENJAMIN, Walter, en “ El narrador” Editorial Taurus, Madrid, 1991, Pág. VII

sábado, 7 de junio de 2008

LOS CUENTOS DE CARVER




Estos cuentos me resultaron un poco raros, para el tipo de lecturas al que venía acostumbrada, son relatos un tanto particulares en cuanto a su dinámica literaria, tienen fragmentos como descolgados, como si fuesen hechos de una determinada manera para un tipo de lector especial. Por momentos me perdía en la lectura, no me resultaron atractivas y en ocasiones me aburrieron. Se que a todos no puede gustarnos todo, pero en este caso no fueron de mi agrado a diferencia de lo que me pasó con los cuentos de Salinger.

¿Por qué no bailas?

Una venta de jardín es lo que se deja entrever con las descripciones o el recorrido que se hace al comienzo “…los muebles del dormitorio, situados en la parte delantera del jardín… todo mostraba un aspecto muy semejante al que había tenido el dormitorio”
[1] Una parejita pasaba por allí, entraron y comenzaron a utilizar aquellos objetos, en un momento el dueño se acercó a ellos y les ofreció whisky, tomaron y al final terminaron bailando…
“La chica alargó el vaso y el hombre le sirvió whisky.
-gracias-dijo la chica-Muy amable.
Se te sube a la cabeza advirtió el chico-Se me está subiendo a la cabeza
….El hombre acabó su whisky y se sirvió otro. Luego encontró la caja de los discos”
[2]
El final deja como una encrucijada, con esto de que la gente mira, como si en la casa hubiesen pasado cosas y el vecindario esperara que pasara algo más.
Termina con la chica hablando “Se lo contó a todo el mundo. Tenía muchos más
detalles que contar, e intentaba que se hablara de ello largo y tendido. Al cabo de un rato dejó de intentarlo”
[3]

¿De qué hablamos cuando hablamos de amor?

Una noche donde dos parejas amigas hablan de lo que es para ellos el amor, por un lado están Terry y Mel y por el otro Laura y Nick (el narrador). Terry cuenta del novio que tuvo antes de Mel, “Me arrastró por toda la sala tirando de mis tobillos. Y me decía una y otra vez: Te quiero, te quiero zorra”,
[4] que por amor casi la mata y a partir de allí se genera el debate del significado del amor. La conversación se dió en la cocina donde todos estaba bebiendo ginebra. Entre copa y copa la charla por momentos se ponía tensa. Mel insistió- “No interesa ese tipo de amor- declaró-. Si para ti eso es amor, allá tú”[5]. Nick cuenta lo que siente por su mujer, demostrándolo con gestos y mimos delante de sus amigos. Hicieron bromas y siguieron bebiendo “Mel abrió la botella y nos sirvió ginebra – Vamos, muchachos -intervino- Brindemos, quiero proponer un brindis.”[6]
El propósito del encuentro era tomar algo y después ir a cenar, la noche se extiende y se mezclan las historias, el alcohol, el cansancio. Se van quedando a oscuras y sin hacer ningún movimiento con una pregunta que queda flotando ¿De qué hablamos cuando hablamos de amor? El final “Oía los latidos de mí corazón. El latido de los demás. Oía el ruido humano que hacíamos allí sentados, sin movernos, ninguno lo más mínimo, ni siquiera cuando la cocina quedó a oscuras”
[7]





Una cosa más

Una familia, el esposo, la mujer y su hija. Entre ellos una historia del pasado que sale a la luz y genera una fuerte discusión “Me has hecho más que suficiente para que te recuerde- dijo Maxine”
[8]. Una noche cuando la mujer llega del trabajo encuentra a su marido borracho y maltratando a la hija de ambos, esto genera una discusión, en la que ella hecha de la casa a su marido. “L.D estoy harta. Y Rae también lo está. Y cualquiera que te conozca. He estado dándole vueltas. Quiero que te vayas de casa. Esta noche. En este instante. Ahora. Márchate de casa ahora mismo.”[9] Durante todo el relato parecieran que las cosas que no se dicen son aquellas que forman el pasado de esa familia y las reacciones violentas de la hija y la madre hacen quedar al hombre como el culpable de todo. Cuando el recoge todas sus pertenencias y se dispone a alejarse, se detiene “– Solo quiero decir una cosa más- empezó. Pero le resultó imposible imaginar cuál podía ser aquella cosa” [10]

En los tres cuentos de Carver el tema a tratar son las relaciones humanas, se mezclan las historias de pareja, familiares y en todas casualmente esta presente el alcohol, la noche y el misterio que las envueleve, tras frases incompletas o dichos no muy claros. Se dan a entender situaciones que no se aclaran en ningún momento, parecería que los finales quedan abiertos, a la interpretación del lector.




[1] CARVER, Raymond, “¿Por qué no bailas?, en De qué hablamos cuando hablamos de amor. Anagrama. Barcelona, 1996, Pág. 9
[2] Op .Cit. Pág. 13
[3] Op. Cit. Pág. 15
[4] CARVER, Raymond, “De qué hablamos cuando hablamos de amor”, Anagrama, Barcelona1996. Pág. 137
[5] Op. Cit. Pág.142
[6] Op. Cit. Pág 143
[7] Op. Cit. Pág 152
[8] CARVER, Raymond, “Una cosa más”, Anagrama, Barcelona, 1996, pág. 155
[9] Op. Cit. Pág. 154
[10] Op. Cit. Pág 157

UN ELEMENTO, EL AGUA


INVIERNO, SOLEDAD, LLOVIZNA POCO. FRÍO HÚMEDO, LLORA EL DOMINGO. VIA CALMA, NOCHE MOJADA.PAREJA CAÍDA, NUBES VIOLENTAS. INVIERNO, CASA SOLA, BOSQUE GRIS. FRIO HÚMEDO, CHARCO INTERIOR. LLANTO LARGO, LLUVIA INTERMINABLE. LLAGA QUEDA, GOTAS CANSADAS, AGUA TURBIA, DESPUES NADA...